Chilenos desarrollan tecnología alimenticia de clase mundial

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Para la creación de nuevos alimentos o componentes sustentables, especialmente de base vegetal, emprendedores nacionales están aplicando biotecnología.
Como en muchos otros ámbitos, la tecnología está permitiendo importantes innovaciones en la industria de los alimentos a nivel global, de especial importancia si consideramos los desafíos que impone el cambio climático, el aumento de la población y la demanda por alimentos más saludables, nutritivos, seguros y sostenibles.
Graciela Urrutia, gerente del Programa Estratégico Nacional Transforma Alimentos, explica que “son varias las tecnologías que están ayudando a la producción de alimentos saludables, inocuos y nutritivos”. Entre ellas, menciona la inteligencia articial (IA) y el aprendizaje automático, con impacto en distintos puntos de la cadena de valor; las tecnologías de automatización y monitoreo, que mejoran la toma de decisiones y los estándares de seguridad, y el desarrollo de “nuevas fuentes y sistemas de producción para satisfacer la creciente demanda de alimentos frescos, de alta calidad, saludables y, al mismo tiempo, reducir el impacto ambiental”.
Estas tecnologías están dando lugar a innovaciones que a veces pueden parecer increíbles, y en las cuales los chilenos tienen mucho que decir, con desarrollos de clase mundial.
Hamburguesas de hongos
Uno de ellos es la empresa Mycobites, que elaboró Funger, la primera hamburguesa a base de hongos del mundo, con consistencia, textura y aroma de alta calidad, pero sin imitar la textura y el sabor de la carne. “Este producto cuenta con menos calorías y más benecios y nutrientes que cualquier otro símil del mercado, aportando con ello al medioambiente y a la salud de las personas”, señala la foodtech. Juan Enrique Bernstein, su director de Negocios, cuenta que el lanzamiento tuvo una excelente recepción, y destaca el potencial que les presenta el creciente interés por “dietas no solo basadas en carne, sino también en hongos y vegetales; junto con promover prácticas sostenibles en la producción alimentaria, personalizar la nutrición” y entregar alternativas más saludables en cuanto a lo que aportan mediante su ingesta.
La foodtech se encuentra en su tercera ronda de levantamiento de capital y en “fase temprana de expansión, con el objetivo de consolidar presencia en el mercado chileno”, arma su representante.
Carne sin carne
Una segunda innovación chilena con fuerte potencial es Luyef Biotechnologies, startup que trabaja con biología celular, biología molecular, optogenética y bioingeniería en la industria de la agricultura celular.
Su primer producto es una formulación/ingrediente llamado TAMEE (The Authentic Meat Eating Experience, la auténtica experiencia de comer carne, en español), basada en la producción sustentable, escalable y libre de sufrimiento animal de la proteína mioglobina bovina, principal responsable del color, sabor, aroma y jugosidad de la carne animal. Con ella, las carnes alternativas pueden adquirir “un perfil sensorial mucho más cercano al de la carne convencional”, explica Kris Blanchard, CEO y cofundador de la empresa, la cual está a la espera de los permisos pertinentes para comercializar.
Luyef también está generando tecnología para el desarrollo de carne cultivada, “carne animal real, pero que se produce por cultivos celulares”, enfatiza Blanchard.


Preservante natural
Una tercera innovación foodtech chilena es Protera Guard, un ingrediente alimentario proteico que prolonga la vida útil de los alimentos, reemplazando a los aditivos químicos. Desarrollado con ingeniería de proteínas e IA, previene la formación de moho, es termoestable y funciona en un amplio rango de Ph, pudiendo soportar altas temperaturas e inhibir el crecimiento de hongos en alimentos: el pan de molde, por ejemplo, se puede mantener por 30 días. Es aplicable en pasteles, frutas envasadas e, incluso, en cremas cosméticas.
Francia Navarrete, COO y cofundadora de Protera Biosciences -que se encuentra en una etapa de fundraising, de la que esperan recaudar US$ 25 millones-, señala que suscribieron “una colaboración de codesarrollo con la empresa ICL para elaborar un texturizante natural para las carnes plant-based “. Asimismo, hace ocho meses lanzaron su software de ingeniería de proteínas Madi, y ya tienen usuarios en Chile, Asia y Europa.

Link del medio:Chilenos desarrollan tecnología alimenticia de clase mundial: GDA, El Mercurio